Con rimas y a compás

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Con Rima y a compás
El recital de ayer fue algo distinto a lo que estamos acostumbrados en las peñas flamencas. Con su arsenal de letras que cantan al amor, al desamor, a valores, como la lealtad y la amistad, o a problemas de candente actualidad como la violencia de género o la inmigración agrupados en lo que se podría calificar como “cante de denuncia”, Salvador Pendón destapó ayer una caja de sentimientos muy bien estructurados en forma de palos flamencos que recitó con el acompañamiento de guitarra del joven pero curtido guiarrista Alberto Torres. Debido a un proceso gripal el presidente, Ildefonso Espínola, no pudo asistir al acto.

La tarde comenzó con un almuerzo en el que se pudo degustar, a gusto de cada uno, carrillada o pollo en salsa, ambos platos de calidad suprema. El ambiente se fue caldeando poco a poco hasta que, a la hora anunciada, a las 16.30h, María Donaire presentó el recital “Con Rima y a Compás”.

No se le dedica la atención que merece la lírica, letras populares que son capaces de organizar en tan sólo un puñado de versos una historia completa sin que falte detalle. Es la sabiduría popular y el arte plasmado en pocos versos, o tercios como le decimos en el flamenco.

Sabedor de las estructuras métricas de los distintos palos, características de las rimas, número de versos, cadencia y dicción, Salvador expresó con versos salidos de su puño y letra, un inventario sentimental que pocas emociones dejó sin referenciar. El recorrido literario de Salvador Pendón tiene una extensa trayectoria que ha visto publicados varios libros pues el interés por la literatura le viene desde joven. El binomio bien conseguido con el ardaleño Alberto Torres es indiscutible. Hay química, y se nota.

Atentos a ellos estuvieron casi un centenar de personas que se dieron cita en la sede de la peña para asistir a un espectáculo diferente caracterizado por la intimidad, la sobriedad y el arte literario hermanado con la guitarra flamenca.

Las falsetas que Alberto desgranó en el escenario pertenecían a grandes artistas de la guitarra: Sabicas, Paco de Lucía o el Niño Ricardo así como algunas de su propia autoría. Comenzó por supuesto, por soleá y continuó por farruca, granainas, seguirillas, campanilleros, malagueñas, fandangos y verdiales. No hay que olvidar la afición de Salvador por la fiesta ancestral que vive como el que más y a la que tanto impulsó, al igual que al cante de Málaga y a sus artistas, en su paso por la presidencia de la Diputación Provincial.

Al final del recital, a petición de un grupo de aficionados y echándole más valor que otra cosa, quien escribe este artículo subió al escenario y compartió, ya a nivel familiar un cante por malagueñas del Mellizo con rondeña y unas alegrías de Cádiz con la guitarra de Alberto Torres, un honor.

La apuesta por este tipo de citas tan diferente a lo que viene siendo habitual en las peñas flamencas bien debe de servir para conocer mejor la base estructural del flamenco, su organización en palos y las características métricas de éstos, tan amplia, rica y variada. Desde aquí animo a que otras peñas acojan en sus sedes un recital tan íntimo como éste y así podrán disfrutar del flamenco de una forma única. Os dejo con algunos versos que ayer pudimos escuchar en este recital “Con rima y a compás”:

A las víctimas de la violencia de género:

No hay castigo de los tribunales

que al daño que hiciste le ponga remedio

pero al verte como un miserable

se vuelve la vida para ti el infierno;

y te arrastrarás

con la sombra del remordimiento

que de tu conciencia no te librará.

A los inmigrantes:

Triste ha de ser para un joven

que se ve obligao al paro

no tener más horizonte

que resignarse a los malos

y esperar tiempos mejores.

A la lealtad:

Hay quien siempre va de cara

al sol que más le calienta,

como el sol no cambia el rumbo

él se va dando la vuelta.

MARIA DONAIRE MARTINEZ

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